El objeto a y el cuerpo hablante en un testimonio de pase

Por Elvia C. Cuaspa Zamudio

Producto de cartel: El pequeño objeto a.

Desde el psicoanálisis Lacaniano el objeto a, se  conceptualiza, como el objeto perdido, y nunca encontrado. Lacan lo formulará como su invención, irrepresentable por la imagen especular, imposible de aprehender  por los sentidos. Será luego un objeto asimilable con el vacío que crea, agujero para ser bordeado por la pulsión o la nada, diferente a la falta y, condición para la constitución subjetiva del ser

Según Miller (2004) la enseñanza de Lacan, llevo a construir la lógica del fantasma privilegiando la significación, escogiendo un elemento de otra dimensión e insertándolo en lo simbólico y luego en un segundo momento intentó reducir la significación y trasladarla a la satisfacción, lo cual haría  pasar del concepto de lenguaje al de lalengua, y a plantear que: “el significante como tal no trabaja para la significación sino para la satisfacción”.

Lacan catalogó al objeto a como: invariable, objeto que no circula, y luego objeto variable, ubicado en la permutación circular, junto a S1, S2, y $ en condición de semblante, como en el discurso del analista. Al respecto dice Lacan (1975) sobre el analista: “él es quien al poner el objeto a en el lugar del semblante, está en la posición conveniente para hacer lo que es justo hacer, a saber, interrogar como saber lo tocante a la verdad”. 

En conclusión el cuerpo hablante como nudo, sustenta al cuerpo que tiene el parlêtre, en tanto cuerpo hablante (ex-sistente al ser). El testimonio escogido es el de Ana Lucia Lutterbach. Aparecen en el relato tres tiempos. A cada escritura asoció un matema y un nombre de mujer, extraído de la literatura y del psicoanálisis: Justine, Antígona y Lol.

El primer tiempo: Biografía: vida descripta o Justine y sus infortunios: S1≡a o S1<>a: Lucia habla de ideales paternos: mortificación, heroísmo ficticio y goce.  Dos matrimonios y significantes desde la repetición, el goce masoquista y la devastación. En esta etapa “el significante esfuerzo”, surgía con una posición de sacrificada, la interpretación del analista puntuó un desplazamiento de esforzada a ex-forzada.

Segundo tiempo, Biografagem: vida de escritura o Antígona y el espacio trágico: $<>a. Aparecen: la separación entre S1 y a,  y la construcción del fantasma. En la Ética, Antígona es, para Lacan, el paradigma para pensar el deseo puro y la tragedia. Luego narra una escena de sueño: “un perro defecando un patê es mirado por un joven. La interpretación del analista, «ese patê es usted», (patê: significa una condensación de «para tener»), «pavê» (para ser vista), «pa-cumê» (para ser comida),»pra tudo», y luego «pastout». 

Tercer tiempo: Biografema: escritura vida o Lol y el no todo: S(A/) Pasaje de la impotencia a lo imposible. Tiene dos sueños: El primero: «en una maternidad o en un cementerio, su madre, da a luz a un bebé muerto y, lo nombra: Toba”. El segundo sueño: está dentro de su cuerpo, mezclándose  entre las entrañas, carnes, sangre, bilis, excremento. Es el cuerpo y está dentro del cuerpo. Ese cuerpo en pedazos, es servido crudo en una bandeja.

Recorrido del objeto a, en los tiempos lógicos del testimonio de pase: primero aparece, identificada al objeto ideal: objeto supervalorado  y la bella imagen falicizada para el primer marido, también aparece unida al objeto (a) como goce pulsional, en un cuerpo erotizado y donde la pulsión está  descontrolada. Finalmente hay esfuerzo en relación a la posición sacrificada, con la interpretación del analista (ex forzada) hace una separación tajante cuando donde cae el objeto de la identificación.

En el segundo tiempo podríamos la construcción del fantasma fundamental como efecto de la separación entre el S1 y el a. Al respecto Miller dice: “el S1 significa para el sujeto que eso hable de él. Pues bien, la apuesta del pase es seleccionar un sujeto para quien eso ya no hable de él…”. Encontró en el deseo del analista su lugar frente al analizante. Aquí el objeto (a) se instala en su lugar  agalmatico: $<>a y luego de causa.

Respecto a la escena del sueño, según la interpretación  del  analista están las versiones del objeto a: objeto anal (La identificación al objeto anal indica, en la vertiente de goce, la posición en relación al Otro, tanto de retenida, objeto fálico precioso, como caída, objeto deshecho);  aparece la versión del objeto mirada. “Hacerse «pra tudo», y atravesado el fantasma: «pastout»

El tercer periodo, revelaría lo real de la estructura femenina, es el pasaje  del patê =para tudo S (A)  ,al pastout= S(A/).Concluye: no hay escritura de la relación sexual solo hay relación contingente. Sustancia de la escritura, en aquello que la escritura tiene cuerpo”.  Participación  efectiva en la Escuela y alegría con las cosas simples. La angustia cedió lugar al deseo: Pasaje de la posición histérica a femenina, que es la posición del analista.

Sobre el primer sueño: Toba es un nombre de goce que reúne la identificación al objeto anal, el bebé muerto y la posición de goce masoquista. Con ese nombre fue que dio sepultura a la devastación materna. El segundo apunta a una ruptura del semblante y un encuentro con lo real de la Cosa. La crudeza del sueño, deja entrever una punta de real y la imposibilidad de una simbolización integral. 

Referencias

Lacan, J., El seminario 20, Aun, Paidós, Buenos  Aires, 2001, p, 116.

Miller, J.A.,  Experiencia de lo real en la cura analítica. Paidós. Buenos Aires. p, 345. 

Lutterbach, A, Dassen, F, Solano, E., Feminidad y fin de análisis. Grama. B. A. 2009.